La Protección Catódica por ánodos de sacrificio se fundamenta en la diferencia de potencial entre dos metales distintos según la serie galvánica. Esta diferencia de potencial crea una pila galvánica donde el metal a proteger actúa como cátodo y el metal más activo se comporta como ánodo de sacrificio o ánodo galvánico, disolviéndose en el medio.

Los metales más comúnmente utilizados en la práctica como ánodos de sacrificio son los metales más activos o con potenciales más electronegativos de la serie galvánica, como el zinc (Zn), aluminio (Al) y magnesio (Mg).

En IR Corrosión ofrecemos un servicio global de Protección Catódica por ánodos de sacrificio que incluye el diseño, el suministro de materiales, la puesta en marcha y la revisión y mantenimiento del sistema de la instalación.

La fase de diseño incluye la elección de los tipos de ánodos y aleaciones más adecuadas; suministramos ánodos de sacrificio, juntas aislantes de brida, electrodos de referencia, etc; y nos aseguramos de realizar un mantenimiento de la instalación que asegure el correcto funcionamiento de la Protección Catódica por un largo periodo de tiempo.

VENTAJAS

  • Fácil instalación
  • Bajo mantenimiento
  • Uniforme distribución de corriente
  • No necesita fuente corriente externa

LIMITACIONES

  • Baja corriente suministrada
  • Ineficientes en ambientes de alta resistividad

 

Contacta con nosotros sin compromiso, nuestro equipo de profesionales te asesora.

anodos de sacrificio